|
Corría la década del 50 en una Argentina que vivía profundos cambios sociales y políticos. Por aquella época, Buenos Aires reunía todos los centros de venta de productos para peluquería, especialmente en la calle Belgrano, lo que obligaba a los profesionales de las zonas más alejadas a trasladarse varios kilómetros para poder proveerse de los elementos necesarios para sus salones. Así fue que Orlandino Ercolano, un prestigioso peluquero que se venía desempeñando hasta entonces en centros como Harrods, Gath & Chávez, Instituto de Belleza Eva, etc., impulsado por una visión comercial muy precisa, comenzó a recorrer los salones de peluquería y las distribuidoras de la Republica Argentina, vendiendo artículos profesionales, aprovechando los excelentes contactos que poseía con los principales fabricantes de productos de peluquería y accesorios del país.
Hasta que en 1954 se estableció definitivamente en Morón, a 20 kilómetros del centro de Buenos Aires,con un local al que llamará "Las Margaritas", inspirado en el nombre de su hija. Así fue como, acompañado desde un principio por su hijo Antonino, produjo un importante cambio en la zona oeste del Gran Buenos Aires, al convertirse en la única casa que ofrecía productos y asesoramiento a profesionales de la peluquería. Esa zona se constituyó, así, en un campo muy propicio que llevó a "Las Margaritas" a alcanzar un rápido crecimiento.
A medida que pasaban los años, con la incorporación de los hijos de Antonino, (Marcelo y Sergio), la empresa empezó a abrir numerosas sucursales en todo el Gran Buenos Aires y en la Capital Federal, logrando así una expansión en el segmento de la Belleza Profesional no antes visto.
Este crecimiento expandió aún mas sus fronteras, hasta transformarse en una empresa internacional con sucursales en España. Semejante trayectoria provocó el interés de representaciones extranjeras en todo el mundo, tanto es así que la firma cuenta con representaciones de países de Europa, América del Norte, Asia y Latinoamérica. |